EL MARKETING TAMBIÉN TIENE SU GUERRILLASi eres observador y te gusta el marketing y la publicidad como a nosotros estoy segura que mas de una vez te habrás topado con imágenes saliendo de las escaleras eléctricas, en los secadores de manos, dentro de los ascensores o incluso en micros y combis, o tal vez con un grupo de guapos mineros echando humo por las calles (esa es nuestra), pues eso señores es el MARKETING GUERRILLA.
Impacto o el ‘efecto cachetada’ como decimos los Venva, es lo que rige estas estrategias, guardadas bajo siete llaves por los mas grandes publicistas, hasta 1984, cuando un especialista (para variar caracterizado por su línea independiente y contestataria) llamado Jay Conrad Levinson acuñó el termino “marketing de guerrillas”; y el secreto terminó.
¿Y cuál era el gran secreto?, pues acciones no convencionales, más económicas, más ingeniosas, más directas e interactivas con el público, algo que por supuesto, sobre todo en estos marketeros dias no es nada fácil.
La guerrilla marketera, sin embargo, no lucha directamente con el público, libra su batalla con los cerca de 1,500 mensajes que recibe un ciudadano por dia; lucha con otros mensajes y estrategias en las calles, universidades, centros de trabajo, parques, etc. Gana entonces quien mejor los aproveche.

Para promocionar una salsa picante, nada mejor que el aire caliente saliendo de la boca. Y de paso te secas las manos.
¿Un cafecito? En medio de las calles de España, el vapor que corre por debajo de la ciudad se convierte en el aroma humenate de una bien promocionada taza de café.


